Tic, tac, tic, tac, tic, tac...
- Niño, ¿quieres guardar ese despertador? No me deja dormir.
- ¿Y después de tanto tiempo no lo has notado?
- Sí, y lo tenía interiorizado. Pero ahora también suena la gota que cae del grifo del baño y como van descompasados, me pone nerviosa...
- Lo que quiere decir que mañana le eche un vistazo al grifo, ¿no?
- Qué bien me conoces, corazón. Buenas noches.

3 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados