No sé por qué me cansa de esta manera este mes.
Imagino que el cambio de horario algo tendrá que ver. Y es que, de levantarse a las 12 de la mañana a tener que hacerlo a las 8, pues es duro. Más teniendo en cuenta que yo soy de las que trasnocha. Así es que claro, arrastro un sueño... Si no estuviese aquí, estaría dormitando en el sofá. Y no le conviene a mis dolores de cabeza...
Y las primeras semanas de clase. Que aunque tengo cuatro niños, cada uno requiere lo suyo. Tengo la mesa llena de programaciones, planes, ideas, proyectos... y veo que no van a desaparecer de ahí en ningún momento.
Y, por supuesto, la lluvia...

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