Doña Agobios vivía en una ciudad muy bonita. Un día, decidió hacerse maestra y la mandaron a ejercer a un pueblo muy curioso. Así, pasaba fuera de casa casi 10 horas diarias, unas cuantas dedicadas a su trabajo, que la encantaba.
A finales del mes de mayo, se dio cuenta de que el final del curso estaba ahí mismo y que no le iba a dar tiempo a terminar el temario con los de sexto, que había que rellenar los informes de final de ciclo de los de segundo, que debía pensar que hacer con los tres alumnos que tenían todas las papeletas para repetir curso, que tenía una reunión con las madres y no sabía que contarles, que opositaba en un mes y que cada día se acordaba menos de los temas...
Así que, Doña Agobios, un miércoles cualquiera del mes de mayo (concretamente el 23) decidió que iría a ir a un bar, se bebería toda la cerveza (con limón) que le permitiese el cuerpo y sería una hooligan más animando al Liverpool en la final de la Champions.
Y mañana Dios dirá. Y Alá, proveerá.

Diossss!!! Pues si, yo Doña Agobios II... si no tuviera mañana examen de Japonés y partido de futbito haría lo mismo que la protagonista de tu sueño...
Ánimo!!!!
Perdón.... cuento...
¿Doña Agobios eres tú, o soy yo?
Creo que Doña Agobios puede ser cualquier maestra/o a estas alturas de curso... Y si es interina/o, más.
No te preocupes por las oposiciones seguro que te salen bien