Creo que el propósito de nuevo año de escribir más en el blog no lo estoy cumpliendo para nada. Pero tengo miles de excusas para ello:
Excusa nº1: Dar clases en una unitaria con 3 niños de Infantil bastante avanzados. Eso implica que se comen los libros y tengo que buscar, realizar y ordenar muchísimo material lo que me lleva una cantidad de tiempo tremenda. (dice el señor inspector que nuestra jornada laboral es de 35 horas semanales, así que...). Amén de los 2 de Primaria, que también requieren los suyo...
Excusa nº2: Atender las labores domésticas. Con lo que me cuesta... y como llego yo antes a casa que Mi Maestro de EF... Eso sí, la cena y las tareas los findes, son para él.
Excusa nº3: Compromisos sociales varios: despedidas de soltera, bodas, cenas y comidas familiares, findes con los amigos...
Excusa nº4: Mi contractura muscular en la espalda. Síntoma de que necesito vacaciones. Y aún me quedan 3 días.
Excusa nº5: Mi nueva afición. En los pocos ratos libres que me deja el cole y la casa (es decir, la noche y los fines de semana que no tengo vida social), me dedico a elaborar pulseras, anillos, pendientes, collares... de abalorios. Y brochecitos de fieltro.
En fin, que sí, que no son más que excusas. Pero alguna será válida, ¿no?